CHILE SIN CENSURA: LÉAME SEÑOR LUKSIC

No mienta, señor. Huele a gusanos cuando airea su verborreica ricachona. Su tono, el uso de los sujetos y predicados, la sintaxis toda sanciona la inteligencia de cualquiera. Las preposiciones van y vienen sin consistencia sana que proponga un diálogo siquiera.
Pero lo peor de todo, sanciona las emociones, los arrastres históricos de habitantes de Chile, de trabajadores y de niños que están en este otro lado de nuestro país. Continuar leyendo